ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA
- Rafael Moronta
- 3 jul
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Por: Padre Enerio Vázquez
Sacerdote Diócesis Padre Montesinos

La pregunta siempre será, ¿donde esta Dios? Para los ortodoxos es un ser todo poderoso con un ojo y oído vionico cuyo único oficio es fiscalizar la vida de los hombres en la tierra, despreocupado, desvinculado, de sus necesidades humanas, en este grupo situó al FSSPX, en franca rebeldía con el papa do.
No es nuevo, mientras Juan el Bautista echaba fuego por la boca proclamando justicia, coexistian los escenios en el desierto, apartado de la gente, comiendo miel silvestre y raíces ( su forma de agarrar la barba a Moisés).
Siempre habrá personas que propondrá construir tres tiendas y quedarse en su zona de confort pero siempre habrá que mirar a un Jesús entrando a Jerusalén montado en un burrito. Comiendo y bebiendo con publicanos y mujeres de dudosa reputación según la mirada de los "puros", ortodoxos, tradicionalistas y santos.
Mantener la unidad en la Infinito pluralidad de los grupos humanos es difícil, sobre todo, cuando estos grupos están mediatizados por intereses económicos y élite de poder.
Conviene mirar, observar y dejar ir. Orar como nos enseñó Jesús.
"Padre nuestro que está en el cielo, hágase tu voluntad en la tierra, como en el cielo.




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